lunes, 1 de agosto de 2011

Las Madres del Dolor en el Instituto Interamericano de Derechos Humanos

Silvia Irigaray, mamá de Maxi Tasca.
Silvia Irigaray, mamá de Maxi Tasca, estará entre el 8 y el 19 de agosto en la ciudad de San José de Costa Rica. Con el respaldo del Programa Nacional de Lucha Contra la Impunidad, participará en el XXIX Curso Interdisciplinario en Derechos Humanos Justicia y Seguridad, que analizará los Derechos de las Víctimas y la Función Policial.
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"Dar testimonio en Costa Rica es el mejor homenaje para Maxi, a diez años del crimen", dice Silvia Irigaray, que entre el 8 y el 19 de agosto estará en el Instituto Interamericano de Derechos Humanos, con sede en la ciudad de San José.
Como miembro fundadora de la Asociación Cilvil Madres del Dolor e integrante del Programa Nacional de Lucha Contra la Impunidad, participará en el XXIX Curso Interdisciplinario en Derechos Humanos, Justicia y Seguridad.
Durante la actividad, representantes de todo el continente analizarán los Derechos de las Víctimas y la Función Policial.
En esa línea, la enviada argentina desarrollará el caso del Triple Crimen de Floresta, en el que fueron asesinados su hijo Maximiliano Tasca y dos amigos de éste, Cristian Gómez -hijo de Elvira Torres, también fundadora de las Madres del Dolor- y Adrián Matassa.
Los tres jóvenes inocentes fueron muertos a balazos por un policía retirado, el 29 de diciembre de 2001, en la Ciudad de Buenos Aires.
Además, Silvia Irigaray escuchará el testimonio de los demás participante en uno de los foros más prestigiosos del mundo, que depende de la Organización de Estados Americanos.
Entre los casi 3.000 ex alumnos del Curso Interdisciplinario, que se realiza anualmente desde 1983, se cuenta buena parte de los actuales líderes y activistas de derechos humanos del continente.
Se trata de una ocasión única para que sectores muy variados, a menudo con posiciones divergentes, se encuentren y dialoguen sobre sus concordancias y diferencias.
El Curso combina conferencias magistrales, paneles de expertos, estudios de casos, mesas de discusión, talleres de trabajo práctico y espacios de recapitulación para fortalecer la visión de proceso.
Miembros del Tecer Sector, los gobiernos, las iglesias, docentes, investigadores y académicos, estudiantes, periodistas, policías, militares, activistas, jueces, legisladores y profesionales de variadas disciplinas reciben charlas y conferencias de reconocidos especialistas internacionales, pero también encuentran espacios para intercambiar información y opiniones, negociar proyectos o definir propósitos comunes.

Diez años de dolor
"Ocurrió hace casi una década, pero el dolor es siempre el mismo", dice Silvia Irigaray.
Eran las 4.20 de la madrugada del sábado 29 de diciembre de 2001.
La apacible estación de servicio de Gaona y Bahía Blanca, en el barrio porteño de Floresta, parecía lejana al charco de sangre que más de una semana antes había bañado la Plaza de Mayo, sus alrededores y otros puntos de la Argentina.
El número de civiles muertos en manos de las fuerzas de seguridad había ascendido a 30, mientras Fernando de la Rúa abandonaba la presidencia en helicóptero.
Ahí estaba Maximiliano Tasca (de 25 años), el hijo de Silvia Irigaray, en la estación de servicio, satisfecho, saboreando su flamante título de licenciado en Relaciones Internacionales y mirando las imágenes de la televisión con algunos amigos.
Entonces, sin imaginar las consecuencias de sus palabras, Maxi lanzó la última frase de su vida: “Está bien, loco, antes le pegaron a la gente y por eso no está mal que hoy cobren ellos”.
La pantalla mostraba a un grupo de manifestantes agrediendo a un policía en los alrededores de la Casa Rosada.
A sus espaldas, el sargento retirado Juan de Dios Velaztiqui (62) gritó “¡basta!”, desenfundó y comenzó a tirar.
De la pistola Browning salieron balas de punta hueca, cargadas para matar.
Primero, el custodio de la estación de servicio se paró al lado de Maximiliano y le disparó a quemarropa en la sien.
Siguió con Cristian Gómez (25), a quien le dio en la nuca.
Inmediatamente liquidó a Adrián Matassa (23), el único que alcanzaría a ser trasladado agonizante al Hospital Álvarez, donde murió con heridas gravísimas en el estómago.
Luego, Velaztiqui arrastró los cuerpos de los pelos fuera del negocio y plantó un cuchillo cerca de ellos para culpar a las víctimas de lo sucedido.
Un año y medio después, el asesino recibiría la pena de prisión perpetua por homicidio calificado por alevosía, reiterado en tres oportunidades.
Actualmente, está preso en el penal de máxima seguridad de Marcos Paz, en el Gran Buenos Aires.
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CONTACTO
Silvia Irigaray, mamá de Maxi Tasca
(5411) 15-4411-2671
irigaray_silvia@yahoo.com.ar

jueves, 28 de julio de 2011

Se cumple un año sin Roberto Valado y sin justicia en la provincia de Entre Ríos

31 de julio de 2010. El Ford Escort en el que murió
Roberto Valado, el Ford Focus que lo chocó,
la camioneta Chevrolet y el puente Artalaz.
El adolescente fue víctima de una maniobra criminal de Federico Casaretto, que sigue libre y conduciendo. Ocurrió sobre el puente Artalaz de la ruta provincial 26, en el departamento de Colón. El domingo será el primer aniversario del hecho. La familia pintará una estrella amarilla y colocará un cartel con el mismo símbolo, acompañada por la Asociación Civil Madres del Dolor.
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Pablo Federico Casaretto es un tipo con suerte.
Mató a una sola persona, aunque hizo todo lo posible por acabar con más de diez vidas.
Encima, un año después, sigue en libertad y conduciendo.
La investigación comprobó que iba alcoholizado, ampliamente excedido de velocidad y con otras ocho personas en su Ford Focus, pasadas las 7 de la mañana del 31 de julio de 2010.
En esas condiciones, el conductor (en ese momento de 22 años) realizó un furioso zigzag sobre la ruta provincial 26 y, de volantazo en volantazo, chocó un vehículo al sobrepasarlo, impactó de frente contra un segundo automóvil y, finalmente, rebotó contra la valla de contención del puente Artalaz, en el departamento de Colón, provincia de Entre Ríos.
El último vehículo era el remise Ford Escort en el que viajaba como acompañante Roberto Valado Zabala (19), que murió instantáneamente con traumatismo de cráneo y torax.
A su lado, el chofer quedó vivo, aunque con lesiones de consideración.
Entre los demás heridos se cuentan el propio Casaretto, que acababa de salir de un boliche bailable, y seis de los ocho adolescentes que llevaba en su auto.
También recibieron lesiones los tres jóvenes que viajan en la camioneta Chevrolet chocada de atrás por el vehículo descontrolado justo antes del impacto fatal.
Milagrosamente, ninguno de estos tres autos terminó de dañar los pilotines del puente; de lo contario, todos hubieran caído por el barranco al desbordado caudal del Arroyo Artalaz, que linda con el acceso norte de Colón.

Una estrella amarilla
Un año después, la causa judicial, que está en los Tribunales de Colón, dice que Casaretto está procesado por homicidio culposo, aunque la familia de la víctima fatal pide que se cambie la carátula por homicidio doloso.
"Cuando fuimos a los tribunales, el juez nos respondió que no hiciéramos circo, que era un accidente más", dice Roberto, el papá de la víctima fatal.
El hombre, sin ocultar su angustia, abraza a los dos hijos que le quedan -Facundo de 12 años y Valentina de 7- mientras recuerda que la ausencia de Robertito afectó directamente la verdulería familiar, donde trabajaba el adolescente.
"El asesino sigue libre y conduciendo, ni siquiera le tomaron declaración", denuncia Celina, la mamá, que el domingo liderará junto a su marido el homenaje por el primer aniversario de la tragedia.
El acto consisitirá en una caravana desde la vecina ciudad de San José, donde vive la familia, hasta el puente Artalaz.
A pocos metros de allí, pintarán una estrella amarilla sobre el asfalto y colocarán un cartel con el mismo símbolo.
"El caso de Roberto Valado es una vergüenza", dice Viviam Perrone, presidente de la Asociación Civil Madres del Dolor, que el domingo viajará especialmente desde la Ciudad de Buenos Aires.
De todos los funcionarios que intervinieron en el caso, el más cuestionado es el juez de instrucción Ricardo Fuertes, que el 31 de julio de 2010 ni siquiera se acercó al lugar del hecho.
Como consecuencia, esto habría permitido serias irregularidades en el comienzo de la investigación.
Simultáneamente, los vecinos de la zona piden obras en el puente, que es tan angosto que los peatones deben cruzarlo sobre la cinta asfálstica.
Para el homenaje del domingo, la familia de Roberto Valado partirá a las 14 al frente de una caravana de autos desde la plaza central de la ciudad de San José.
Desde allí, recorrerá los siete kilómetros que hay hasta el puente Artalaz.
Además de la Asociación Civil Madres del Dolor, la acompañarán la Agencia Nacional de Seguridad Vial, autoridades municipales de San José y de Colón, y la Asociación Estrellas Amarillas de Gualeguaychú.

Susan Murray es una mujer valiente y amiga de María Marta García Belsunce

Se lo dijo Silvia Irigaray, de la Asociación Madres del Dolor, a Irene Hurtig, una de los integrantes de la familia señalada por el crimen ocurrido el 27 de octubre de 2002 en el country El Carmel. El diálogo fue iniciado por la hermanastra de la víctima, que se acercó a la primera a la salida de los Tribunales de San Isidro. A continuación se reproducen dos coberturas periodísticas sobre la tensa escena y el desarrollo del juicio.
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Las fotos de la derecha fueron tomadas ayer en los Tribunales de San Isidro. La superior muestra a Irene Hurtig diciéndole a Silvia Irigaray -de la Asociación Madres del Dolor y amiga de Susan Murray-: “Las víctimas somos nosotros” (Télam). En la inferior aparecen Susan Murray y Silvia Irigaray (Diario Popular).
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FUENTE: diario Página 12
ENLACE: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/subnotas/173208-54890-2011-07-28.html
SECCIÓN: Sociedad
FECHA: 28 de julio de 2011
AUTOR: Carlos Rodríguez
VOLANTA: Conmoción entre familiares
TÍTULO: Clima tenso
DESARROLLO: El testimonio de Susan Murray provocó conmoción entre los familiares de María Marta García Belsunce. La más molesta fue Irene Hurtig, quien aunque no presenció la audiencia, esperó la salida de Murray de la sala con el evidente propósito de hablar con ella para cuestionar lo que había dicho. Eso no fue posible porque Murray se retiró por una salida lateral. Ante esto, Hurtig encaró a Silvia Yrigaray, de la Asociación Madres del Dolor, quien se hizo presente para expresarle su apoyo a la testigo. “Usted tiene todo el derecho de acompañar a quien quiera, pero tiene que tener en cuenta que las víctimas somos nosotros, los familiares de María Marta que estamos siendo acusados sin ninguna prueba”, le dijo Irene Hurtig a Yrigaray, en tono amable, pero de abierto reproche.
Silvia Yrigaray es la madre de Maximiliano Tasca, asesinado el 29 de diciembre de 2001 por el policía Juan de Dios Velaztiqui. Ante el reproche de Hurtig –medio hermana de María Marta–, Yrigaray respondió que había concurrido para acompañar a Murray “porque es una mujer valiente que vino a decir su versión sobre lo que sabe acerca de lo que le ocurrió a su amiga”. Hurtig le sugirió a Yrigaray que las Madres del Dolor “salgan a pedir justicia para nosotros, que somos la familia de María Marta”.
La conversación, aunque tensa, se dio en un marco de mutuo respeto. Yrigaray le señaló a su interlocutora que “van a ser los jueces, y no nosotras, los que van a determinar quiénes son culpables y quienes inocentes”. Hurtig rechazó los dichos de Murray: “Somos inocentes, caímos en una trampa mediática y judicial”.
Cuando la amiga de María Marta terminó de declarar, fue rodeada por periodistas y por familiares de la socióloga asesinada. Estaban John Hurtig, medio hermano de María Marta, Guillermo Bártoli y Horacio García Belsunce, además de Irene Hurtig. A John se le escapó una crítica: “Mirá cómo le gustan las fotos”. Lo dijo mientras Murray era asediada por reporteros gráficos y camarógrafos.
El más discreto fue Horacio García Belsunce, que poco antes había recibido un reto de parte de la presidenta del Tribunal Oral 1 de San Isidro, María Elena Márquez, por sus permanentes salidas de la sala de audiencia para conversar con familiares. Esta vez, el imputado salió mientras declaraba Murray. Cuando volvió, la jueza lo retó: “Limite sus salidas para hablar con el público”. García Belsunce se defendió diciendo que había hablado con su hija. “Por eso mismo se lo digo”, replicó Márquez.
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FUENTE: diario Página 12
ENLACE: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-173208-2011-07-28.html
FECHA: 28 de julio de 2011
SECCIÓN: Sociedad
AUTOR: Carlos Rodríguez
VOLANTA: Murray y Ongay sospechaban de la familia en el crimen de María Marta
TÍTULO: Dos testigos movieron el avispero
BAJADA: Las dos amigas de María Marta García Belsunce oscurecieron el horizonte de las defensas. Recordaron las contradicciones de la familia. Es posible que sean careadas con Pichi Taylor y Horacio García Belsunce. Hoy declaran peritos.
DESARROLLO: Dos amigas de María Marta García Belsunce, al declarar en el juicio por el encubrimiento, expresaron dudas por las actitudes que tuvieron, luego del asesinato, varios familiares y allegados a la víctima. Inés María Ongay, amiga de la infancia de María Marta, aseguró ante los jueces que Nora “Pichi” Burgues de Taylor, íntima del matrimonio formado por la socióloga asesinada y Carlos Carrascosa, le comentó que como el caso “se podía abrir como suicidio o asesinato, habían pagado para que se hiciera lo que el Gordo (por el marido de María Marta) quería: que no se hiciera la autopsia y que se la enterrara en la Recoleta, a última hora”. Susan María Murray, quien compartía tareas sociales con la víctima en Missing Children Argentina, dijo por su parte que Carrascosa, una vez que se confirmó que fue un homicidio, la citó en la confitería Rond Point, en Palermo Chico, para preguntarle si entre algunos papeles de María Marta había encontrado “unas cartas que ella tenía escondidas”, que habían sido intercambiadas “entre los hermanos” García Belsunce y que estaban referidas a “quilombos familiares”.
Murray, al igual que Ongay, aseguró que tuvo dudas desde el comienzo porque todos hablaban de un supuesto accidente, “pero todos daban hipótesis distintas, lo que era raro”. Luego de que se hiciera la autopsia, un mes después del hecho, Horacio García Belsunce la citó a una reunión en otra confitería para pedirle que se sumara a “un equipo de investigación formado por la familia” para ayudar al fiscal Diego Molina Pico. “Pidió un whisky y habló: ‘La autopsia dijo que María Marta tiene cinco tiros en la cabeza’”. Cuando Murray le preguntó si sospechaba de Carrascosa, el hermano de la socióloga contestó: “No, el Gordo zafó porque llegó (a la escena del crimen) después que el vigilador” del country Carmel, donde vivían.
Murray aseguró, además, que la masajista Mabel Michelini le dio dos versiones distintas sobre lo que ocurrió cuando llegó a la casa de María Marta, el 27 de octubre de 2002, día del crimen. “Me dijo que tuvo que ir a buscar a Carrascosa al Club House (dentro del Carmel) y que juntos se dirigieron hacia la vivienda.” Una vez allí, el marido de María Marta subió a la habitación del primer piso, mientras Michelini bajaba de su auto los elementos para hacer masajes. “El le avisó –recordó Murray el primer relato de Michelini– que subiera sin nada porque María Marta había sufrido un accidente.” Con posterioridad, según Murray, la masajista le dijo lo que relató en este juicio, en el sentido de que “se demoró al entrar y cuando tocó el timbre, Carrascosa le dijo que subiera sin nada, porque su esposa había sufrido un accidente”.
Ongay, que se conoció con María Marta cuando ambas tenían 11 años, aseguró que hubiera preferido que a su mejor amiga “la hubiera matado un desconocido, alguien que dispara y se va, porque esto es muy fuerte afectivamente para mí”, aludiendo a sus sospechas contra Carrascosa, ya condenado, y el resto de los imputados. Ongay, que desde hace 30 años vive en Bariloche, se enteró de la muerte por teléfono.
Esa noche habló con Carlos Carrascosa, quien le informó que María Marta “se había pegado un golpe en el baño y se había muerto en un accidente”. Una de las últimas veces que habló personalmente con su amiga, en abril de 2002, notó que Carrascosa la llamaba a María Marta “cada dos minutos”. Su amiga le comentó que “el Gordo estaba cada vez más paranoico, la cuidaba más y la llamaba a cada rato”.
Sostuvo que siempre dudó de que su amiga se hubiera caído en la bañera porque “era muy deportista, no era una persona torpe”. Sus dudas se fortalecieron porque en el velatorio “unos decían que se había golpeado contra la ventana, otros contra la canilla, otros que se había caído hacia adelante y se había ahogado. Yo pensé que uno se muere de una sola manera”. Ratificó que Pichi Taylor, que estuvo imputada por encubrimiento pero luego fue sobreseída, le dijo que Carrascosa quería que no se hiciera la autopsia. En el juicio anterior, donde Carrascosa fue condenado a perpetua por el homicidio de su mujer, se hizo un careo entre Ongay y Pichi Taylor, porque ésta niega la existencia de esa conversación entre ambas. Las defensas dejaron abierta la posibilidad de repetir ese careo entre hoy y mañana.
Un segundo careo podría realizarse entre el imputado Horacio García Belsunce y Susan Murray, en relación con lo ocurrido en la reunión entre ambos que fue relatada ayer por la testigo. Por razones que se desconocen, la defensa de García Belsunce evitó hacer ayer mismo ese careo, aprovechando la presencia de Murray.

Proponen originales señales de tránsito en el partido bonaerense de Vicente López

La idea es pintar con rojo, verde y amarillo el cordón cuneta en las esquinas, para indicar la prioridad de paso. El proyecto fue desarrollado por Javier Galdames, un vecino, que lo presentó en la Asociación Madres del Dolor. A continuación se reproduce el texto del autor, que también creó las dos imágenes explicativas de la derecha.
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Mi idea es muy simple y trata de implementar un sistema de información en las esquinas para prevenir accidentes en las intersecciones de las calles, para dar una ayuda al automovilista ante la pobre señalética que implementan los municipios.
Por lo general los carteles que indican las calles, su nombre y su sentido, no brindan más información para ayudar al conductor, ni tampoco alertan a los automovilistas de quién tiene prioridad de paso en una esquina. Los letreros de esquina municipales por lo general se encuentran ubicados en lugares muy distintos (izquierda, derecha, de este lado, cruzando, etc.), tambien están construidos a alturas incorrectas para su visión desde la perspectiva del conductor, y muchas veces quedan tapados por ramas de plantas, cabinas de seguridad, o directamente no existen.
En mis diarios recorridos por los barrios de Martínez, Olivos y La Lucila, preferentemente por calles interiores, he notado que existe un casi nulo respeto por la prioridad de paso en las intersecciones, y que muchas veces es por desconocimiento, otras por prepotencia, o desaprehensión y falta de conciencia de los conductores. Pareciera que la ley del más fuerte prevalece en nuestras calles. Pero no es la ley del más fuerte ni la del más grande, es simplemente la del más irresponsable: cruzar una bocacalle a altísima velocidad (como se ve a diario) no tiene explicación racional posible, sólo podemos pensar en la falta de educación vial, o la irresponsabilidad, o la estupidez.
Pero luego de producirse un accidente, los primeros cuestionamientos son por quién tenía derecho al paso, se arman discusiones y hasta he observado que discuten y discuten sin tener razón hasta que alguien les dice “el paso lo tenía el que venía por la derecha”, ahí se dan cuenta de su equivocación pero ya es tarde, luego vienen las quejas y lamentos.
Gran cantidad de daños materiales, heridos, lesiones serias y muertes se producen en las calles comunes de barrio, en cuyas intersecciones se ignora la posibilidad de que otro vehículo pueda coincidir en el cruce. La falta de responsabilidad lleva a motociclistas a perder la vida en accidentes más frecuentes de lo que creemos. Niños que concurren a los colegios resultan heridos ante tanta imprudencia, la falta de educación vial reinante es moneda corriente en todos los barrios ante la mirada indiferente de la comunidad y autoridades. A todo esto hay que sumarle los colectivos que decretan unilateralmente su prioridad de paso inapelable durante todo su recorrido en todas las equinas.
La idea: Implementar un sistema de información cromática en intersecciones de calles, estableciendo un código de color (Rojo-Verde) que indica la prioridad de paso en una bocacalle.
La idea es pintar un pequeño sector del cordón de la vereda de cada esquina con este código, que permite al conductor tener información del sentido de mano de la intersección a la que está por atravesar, y que sepa con antelación si debe ceder el paso.
Es decir, si voy llegando a una intersección y veo estas marcas verdes, es que arribo a la boca calle con prioridad de paso, y si por el contrario es rojo, debo frenar más y prestar mucha más atención, extremar mis precauciones, pues debo dejar paso a los vehículos que puedan venir por la otra calle, que tienen prioridad y derecho de paso.
Mi idea es muy simple, tal vez tenga una simplicidad que sorprenda pero encierra varios aspectos que quiero destacar.
1) Una vez implementado el sistema en todas las esquinas posibles ayuda, informa y previene al conductor, reduciendo la posibilidad de accidentes en intersecciones.
2) Su implementación no implica una gran inversón económica para los municipios.
3) Agiliza en el buen sentido el tránsito en las intersecciones ordenando el tráfico de vehiculos, (muchas veces paran los dos sin saber quien tiene derecho de paso).
4) Educa o enseña a la gran cantidad de conductores que ignora la prioridad de paso en las esquinas, e informa si el conductor posee derecho de paso o no.
5) Trabaja sobre la conciencia del conductor, todos sabemos que rojo es pare y verde es pase.
6) Su aplicación podría ser realizada por estudiantes bajo supervición de docentes en todas las esquinas de los barrios, de forma tal que sea un trabajo de educación para ir formando conductores responsables, aún antes de que puedan manejar. Los chicos tienen un gran poder de observación y de análisis. Podrían hacer tareas conjuntas con los municipios y pintar las zonas establecidas e ir tomando conciencia de este problema.
Ejercer sobre otro conductor el derecho de paso en una bocacalle es una difícil y peligrosa tarea, sobre todo si los dos creen que tienen el mismo derecho aunque no lo tengan. Este sistema advierte sobre nuestro derecho, uno de los pocos que en el tránsito podemos reclamar, tal vez asi podamos ir formando conductores responsables para un tránsito más ordenado respetuoso y seguro.
El mensaje que nos indica cuándo debemos ceder el paso a otro vehículo, estaría presente desde la esquina de casa, y sucesivamente en todas las intersecciones que cruzamos, esto indicaría algo, sería una señal y no quedaría librado al criterio de cada conductor.
Con este sistema podríamos poco a poco ir desarmando esta idea tan arraigada en los argentinos de que al volante, “soy yo primero, antes que nadie”. Tratando al menos de con una solución simple, económica pero efectiva, bajar el índice de accidentes que traen perdidas económicas importantes, y sobre todo salvar vidas.
Costo del material: 1 litro de pintura rinde 10 m2.
Los municipios pintan de amarillo las esquinas en las ochavas para evitar que estacionen los autos, es un método que pueden implementar y no deben hacer ninguna especialización complicada, en pocos días podría señalizarse gran parte de las esquinas comenzando con las más peligrosas.
El sistema está pensado para aplicarse al finalizar la pintura amarilla de la ochava en cada esquina, teniendo en cuenta que por problema de lugar de estacionamiento hay muchas violaciones a la norma que prohíbe estacionar muy cerca de la ochava. Igualmente y por lo general, el lado izqierdo de la esquina queda liberado, permitiendo la lectura de la señal.
La posibilidad de que el conductor arribe a una esquina y pueda contar con esta información me parece muy valioso, y creo que el conductor enseguida lo apreciará.
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CONTACTOS
Javier Galdames: (011) 15-6801-6963
Viviam Perrone, presidente de la Asociación Madres del Dolor: (011) 15-4400-4772

lunes, 25 de julio de 2011

Daniel García, víctima de la violencia en el fútbol, espera justicia tras 16 años

24 de julio de 2011, estadio Monumental de Buenos
Aires. Liliana Suárez de García (mamá de Daniel),
Graciela Muñiz (defensora Adjunta del Pueblo
de la Ciudad), Mónica Nizzardo (de Salvemos
Al Fútbol) y varios hinchas reclaman justicia.
Tenía 19 años el 11 de julio de 1995, cuando fue asesinado de tres puñaladas en Paysandú, Uruguay, por otros hinchas argentinos, luego del partido Argentina-Chile de la Copa América. Los autores del crimen serían barrabravas de los equipos Tigre y Deportivo Morón. Liliana, la mamá de la víctima, lideró un acto ayer en las afueras del estadio Monumental, antes de la final entre Uruguay y Paraguay. Lo realizó pese a la negativa de los organizadores de la Copa América 2011, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL).
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“Fue conmovedor ver como los simpatizantes de Uruguay y Paraguay, en el medio de su comprensible alegría, nos acompañaron y se acercaron para interiorizarse sobre este caso que ya lleva 16 años de impunidad”, dijo la defensora Adjunta del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Graciela Muñiz, organizadora del encuentro junto a junto a la madre de Daniel, Liliana Suárez de García y la presidenta de la ONG Salvemos Al Fútbol, Mónica Nizzardo.
“Escuchar a los hinchas uruguayos, especialmente, que recordaban lo que le sucedió a mi hijo y las fuerzas que me dieron a cada paso durante este homenaje es una señal para no perder las esperanzas y que de una buena vez las autoridades nos acompañen a esclarecer el absurdo asesinato de Daniel y dejen de mirar para otro lado”, dijo Liliana García, la madre de Daniel, un joven de 19 años asesinado a balazos el 11 de julio de 1995 en Paysandú, Uruguay, por otros hinchas argentinos, luego del partido Argentina-Chile de la Copa América. Los autores del crimen serían barrabravas de los equipos Tigre y Deportivo Morón.
Junto a un grupo de amigos y familiares se desplegó Muñiz, García y Nizzardo, desplegaron una bandera en recuerdo del joven Daniel y distribuyeron entre los espectadores que se acercan a la cancha información del caso y prendedores con la imagen del hincha asesinado.
Recordemos que la AFA, argumentando disposiciones de la CONMEBOL y de la FIFA, le negó la entrada de una bandera homenaje en el partido inaugural de la Copa América “por razones de seguridad y organización”.
Luego, cuando se observó una bandera inmensa que se desplegó en la tribuna popular con la inscripción de los candidatos De Narváez-López, se presentó una acción penal contra las autoridades nacionales e internacionales organizadoras de la Copa América Argentina 2011 “por incumplimiento de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad”.
La presentación recayó en el Juzgado Federal 1 de la ciudad de La Plata, a cargo de Manuel Humberto Blanco.
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Contacto de la familia de la víctima con la prensa: Gustavo 15-6212-5518.

Piden que vaya preso el conductor que destruyó dos familias en la ciudad de 25 de Mayo

23 de agosto de 2009, 25 de Mayo, provincia de Buenos
Aires. Así quedó el Renault 12 en el que murieron
tres personas y otras tres quedaron gravemente heridas.
Matías Galende tenía 17 años, corría una picada y estaba alcoholizado cuando mató a tres personas e hirió gravemente a otras tres a bordo de un Fiat Palio. Ocurrió el 23 de agosto de 2009, en las calles 2 y 27, ciudad de 25 de Mayo, provincia de Buenos Aires. El Renault 12 en el que murieron Luciano Saavedra (7) y Lisandro Casas (4) quedó destruido. Además, quedaron heridos Solciré Saavedra (11) y los esposos Enrique Iván Casas (31) y Luciana Pereyra (28), esta última estaba embarazada y perdió el bebé. Sixto Casas (3) resultó milagrosamente ileso.
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FUENTE: diario La Mañana
ENLACE: http://www.lamanana.com.ar/18-07-11/notaintgrl4.html
VOLANTA: Dictamen de la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Penal, Sala I
TÍTULO: La Justicia revocó fallo de primera instancia y condenó a Matías Galende
DESARROLLO: La Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Penal, Sala I, del Departamento Judicial de Mercedes, revocó este jueves la absolución de Matías Galende -establecida en diciembre pasado por el Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil Nº 1-, y lo condenó por los delitos de doble homicidio culposo, lesiones graves y leves culposas, a raíz del accidente de tránsito ocurrido el 23 de agosto de 2009 en calles 2 y 27 de 25 de Mayo, donde murieron Luciano Adrián Saavedra, de siete años, y de Lisandro Casas, de cuatro, y resultaron con lesiones graves Iván Casas (le extirparon el bazo), Luciana Pereyra (sufrió la extirpación de un riñón) y Solciré Pereyra, que debió ser derivada al Hospital Garraham de la Ciudad de Buenos Aires.
Se informó ayer a La Mañana que el órgano que integran los doctores Dante Pietrafesa, Humberto Valle y Luis Alejandro Gil Juliani, declaró formalmente admisible los recursos de apelación interpuestos, también en diciembre pasado, por el fiscal Pedro Marchetti y por los doctores Mariano Larrañaga y Fernando Ravazzano, representantes de los particulares damnificados, revocando así el veredicto absolutorio impuesto por el juez Torcoletti, y estableciendo el veredicto condenatorio respecto de Galende, por resultar autor penalmente responsable de los delitos.
Cabe destacar, el fiscal había solicitado una pena de tres años de prisión y tres años de inhabilitación para conducir vehículos respecto de Galende, petición que había sido respaldada por el fiscal de Cámara, en tanto los representantes de los damnificados habían pedido una pena de cinco años de prisión y diez años de inhabilitación para el conductor del Fiat Palio Adventure, que en la trágica noche del 23 de agosto del 2009 embistió al Renault 12 que guiaba Iván Casas (sufrió la extirpación de un bazo), provocando la muerte de Luciano Saavedra y Lisandro Casas. A Luciana Pereyra debieron extirparle un riñón.
Ante el vuelco de 180 grados que experimentó la causa debido a que la Justicia bonaerense revocó el fallo del doctor Torcoletti para condenar a Galende, el reciente veredicto (las partes fueron notificadas en la jornada de este viernes) será remitido al Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil, para que se lleve adelante una evaluación relativa a la pena que pueda corresponder al ahora culpable del hecho, quien al momento del accidente era menor de edad (tenía 17 años de edad). Ahora, Matías Galende estaría en condiciones de recibir una condena penal, aunque no quedaría preso.
El doctor Fernando Ravazzano aseguró ayer a La Mañana que en la jornada del jueves "hicimos un mejoramiento del recurso de manera oral", indicando que el alegato respecto de la sentencia de Torcoletti apuntó a que ésta "estaba bañada de subjetividad", por varios puntos. "En primer lugar, la alcoholemia (de Galende) fue confirmada por la Cámara y el juez no la tomó en cuenta, diciendo que no estaba corroborada. Y la otra subjetividad fue la velocidad, aduciendo que Galende iba a 39 km/hora, cuando el perito lo descartó, más allá de que consideró que no podía determinar la velocidad", dijo.
En la presentación realizada por los abogados representantes de Casas y Pereyra ante la Cámara de Apelaciones, se destacó que los argumentos de Torcoletti "revierten e invierten las concretas, indubitadas y solventes pruebas que se le adjudican a Matías Galende, que fueron colectadas en la investigación, haciendo una desgarradora valoración subjetiva. Fue errónea interpretación de la prueba, con decisiones arbitrarias y lecturas parciales, y con algunas que no se dieron en el debate", señalaron.
SUBTÍTULO: "Estamos satisfechos, porque se hizo justicia"
Tras conocerse el fallo revocatorio que condena a Matías Galende, Luciana Pereyra e Iván Casas apuntaron que "era lo que esperábamos que saliera. Estábamos seguros de que el único culpable era él y solo aguardábamos a que corrigieran lo que había dicho Torcoletti", indicaron.
"Cuando en diciembre lo absolvieron, se dijeron muchas cosas y pusieron en duda el estado de Iván. Pero ahora estamos satisfechos, porque se hizo justicia", dijo la mujer.
"A los hijos no nos los devolverán, pero esto da oxígeno para seguir peleando por la familia y seguir creyendo en la Justicia", agregó Casas, quien además de cuestionar la labor del titular del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil Nº 1, consideró que "se dijeron muchas cosas, pero yo estaba consciente de lo que había pasado. Y si hubiese sido culpa mía el accidente, lo habría dicho enseguida".
Además consideró que la familia Galende "tiene que reconocer el error de hijo, y el mismo Matías debe reconocer lo que hizo", porque "fueron dos bebés los que fallecieron esa noche, cuando destruyeron la vida de nosotros y nuestras familias".
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FUENTE: diario Hoy
ENLACE: http://www.diariohoy.net/accion-verNota-id-42297
FECHA: 25 de agosto de 2009
SECCIÓN: Policiales
TÍTULO: 25 de Mayo: en un fatal choque mueren 2 niños y una mujer pierde el bebé
BAJADA: Murieron dos niños de 4 y 7 años. La madre estaba embarazada y perdió al bebé y una nena de 11 se encuentra en estado desesperante. El conductor del automóvil que originó la tragedia es un adolescente que robó el vehículo de su madre para correr una picada.
DESARROLLO: El accidente ocurrió a primera hora del domingo en la localidad Bonaerense de 25 de Mayo, cuando un Fiat Palio conducido por un menor de 17 años embistió a 140 km/h a un Renault 12, en el que viajaba una familia completa.
Un Fiat Palio embistió a un Renault 12, perdiendo la vida Luciano Saavedra, de 7 años, y Lisandro Casas, de 4, y sufriendo gravísimas lesiones Solciré Saavedra, de 11 -se encuentra en delicado estado-, Enrique Iván Casas, de 31 años, y Luciana Pereyra, de 28, que fueron intervenidos qurúrgicamente y evolucionan.
El sexto ocupante del Renault, Sixto Casas, de 3, por milagro no tuvo heridas. El conductor del Palio, Matías Galende, de 17, y el menor que lo acompañaba, padecieron lesiones leves.
El joven de 17 años había robado el automóvil de su madre y estaba corriendo una picada.